MUSCULOCA O VIGORÉXICA

Todos en algún momento hemos escuchado el término peyorativo de “musculoca” pero… ¿Qué es ser una musculoca?

Musculoca es un término muy recurrente entre la comunidad gay que describe a un hombre musculoso que, aunque quizá su preferencia de género no es homosexual, su comportamiento es afeminado, lo que le representará un problema y burlas, ya que seguimos viviendo en una cultura donde la mayoría de sus integrantes son machistas.

Por otro lado, debemos dejar en claro que recibir burlas no surge en la edad adulta, sino en edades tempranas, es decir, bullying al niño “mariconcito”.

Cuando los niños que tienen un comportamiento femenino sufren estas agresiones, tienden a ser inseguros, con miedos y temerosos, pero al llegar a la vida adulta, la mejor manera de nivelar estas emociones y sentimientos es desarrollando un cuerpo vigoroso para imponer el respeto que les fue negado cuando eran niños, un hecho que seguramente acarreará desórdenes importantes como la vigorexia o dismorfia muscular.

En la dismorfia muscular las personas se preocupan por no parecer demasiado pequeñas o frágiles ya que tienen la autoestima baja o distorsionada, por eso tienen la necesidad de tener un cuerpo musculoso lo que le va a provocar una obsesión importante por ir al gimnasio y el levantamiento de pesas.

En realidad, cualquier persona ya sea hombre o mujer puede presentar vigorexia. Lo cierto es que la probabilidad se aumenta cuando el niño sufrió burlas o intimidaciones en edades escolares.

Uno de los síntomas más importantes de la vigorexia es cuando el objetivo de agrandar los músculos no se detiene ante ninguna situación, es decir, la persona tiene la necesidad imperiosa de ir al gimnasio o entrenar sin importar que tengan algún tipo de dolor, lesión o enfermedad.

Este comportamiento obsesivo va a interferir con sus actividades del diario vivir y pueden incluso abandonar a la pareja o a la familia; pueden además no asistir a reuniones o celebraciones por no perder la rutina de ejercicio del día. Hay incluso, personas que pueden perder el trabajo por esta razón y por supuesto, son personas que se miran constantemente al espejo.

La vigorexia podríamos decirlo de alguna manera, es el grito de ayuda de una persona que está sufriendo y tiene la necesidad de imponer respeto, llamar la atención y en algunos casos hasta amedrentar con su corpulencia; aunque internamente son seres frágiles. Por lo tanto, requiere terapia psicológica para su tratamiento y la Terapia Cognitiva Conductual a demostrado ser una excelente opción.

Por todo lo anterior te invito a pensarlo dos veces antes de señalar, etiquetar o degradar a un ser humano, porque al final, nadie sabe a ciencia cierta las situaciones dolorosas por las que las otras personas están pasando.

Artículo Escrito Por: Psic. Iván O’farrell

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